Un hogar bien alineado


En la ciudad polaca de Chorzów, hemos descubierto esta casa con un diseño de lo más inusual y atrevido que nos vuelve locos. Combinando de manera armónica trazos minimalistas y vanguardistas, esta casa de apenas 120 m2 es todo originalidad. Obra del estudio de diseño Widawscy,  la vivienda se distribuye en tres plantas diferentes pero que mantienen una estética muy similar entre ellas. Lo vemos a continuación: La característica principal de la arquitectura de la casa es, por supuesto, un cubo de gran tamaño pintado de azul eléctrico que se encuentra ubicado justo en el centro del edificio y que, además de conectar las diferentes plantas entre sí, realiza varias funciones útiles según el piso específico. La planta principal es la que hace la función de zona de día. En ella encontramos el salón principal, un comedor office y la cocina. Toda la estancia presenta un estilo de rasgos industriales que se ve potenciado por el techo de hormigón en bruto que reina en el salón y que contrasta con el resto de las superficies pintadas de blanco.Para la superficie de la cocina se ha elegido el porcelánico Nenets-R Blanco 59,3×59,3 cm de la serie Strand de VIVES, colocado en forma de zig-zag y acaparando la atención del visitante. Su atrevida estética emulando los tableros de OSB sigue en sintonía con el carácter industrial de la casa y combina a la perfección con el resto de materiales predominantes como son el hormigón o la madera. El blanco, además, aporta luminosidad a la zona de la casa, maximizando la luz natural de las ventanas. En la planta superior encontramos la zona de ocio, con otro salón de estilo más intimista y donde el cubo azul sirve de soporte para la televisión y la chimenea. También tiene una parte muy funcional cubierta de armarios y zonas de almacenaje, aunque sin duda, lo que más llama la atención de esta segunda planta son los amplios ventanales que cubren sus paredes y ofrecen una visión general de la ciudad.Para el baño de invitados también se ha continuado con la estética del zig-zag empleando el azulejo porcelánico Goroka Gris 20×20 cm de la serie Maorí, cuyo diseño lineal se aprecia tanto en el suelo como en las paredes, creando un curioso efecto óptico en el pequeño cuarto. Esta atrevida estética rallada está presente incluso en el dormitorio principal de la casa, en esta ocasión combinando los colores blanco y negro para generar las líneas. Estas tonalidades opuestas se adueñan de los armarios, las paredes e incluso de la decoración textil, creando un espacio armónico y a la vez rompedor. 

FOTOS: TOMASZ BORUCKI

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