Hay muchos supersticiosos que huyen del amarillo por tener la idea de que atrae la mala suerte, otros, que lo ven un color propio para los más jóvenes. Pero la realidad es que para este verano vuelve a ser una tendencia para diseñadores de todos los ámbitos.
Ya quedaron atrás todas las connotaciones negativas que tenía para dar un toque de luz y color a la llegada de la primavera. En moda, es un color ideal para destacar el tono dorado de la piel bronceada del verano, y llegando más lejos, este año la tendencia abarca a complementos, maquillaje y decoración, ya que puede variar en sus tonalidades.
Para la decoración de interiores es perfecto ya que transmite vitalidad y fuerza, además de ser combinable con multitud de colores como son el blanco, negro, azul, turquesa, verde hierba, naranja o tostados.
This slideshow requires JavaScript.









