Urbano e industrial. Con esta estética podemos describir el nuevo restaurante Naif, en el bullicioso barrio de Malasaña.
Este nuevo bar restaurante tiene razones más que suficientes para llevarse al público de calle. Trae al barrio una propuesta totalmente distinta a las existentes en la zona -que no son pocas-, el fast fine: comida rápida, elaborada al momento, pero con ingredientes de calidad y cuidada presentación.
Una imponente finca rehabilitada en cuyos bajos han creado una especie de loft que aúna decoración industrial y arte urbano (sus paredes cuentan con diferentes intervenciones de Mr Hazelnut) al que han sabido dotarle de cierto aire cálido y acogedor.
Prima la estética industrial y aparentemente envejecida, mezclando texturas, muebles vintage, cemento, ladrillo y madera creando así un ambiente realmente agradable.
Recordad el nombre, dará que hablar…


