El pintor Enrique García Lozano muestra su casa-estudio, donde sus singulares obras conviven con piezas muy transgresoras. Gran formato es la consigna.

La casa combina una mezcla de estilos y piezas unicas, tanto artisticas como de mobiliario. Preside el salón un sofá italiano de los años 50 con print camuflaje.
Los materiales de la casa son cemento, pulido en el suelo, basto en las columnas. Las paredes blancas, lisas casi totalmente cubiertas de cuadros.
En la parte superior se ha acomodado una especie de gran terraza revestida con un suelo de damero en mármol Macael en color blanco y negro. Desde esta ubicación se divisa por completo la planta inferior.




