Puppy, el guardián del Guggenheim
El perro Puppy, mascota de la pinacoteca del Guggenheim, fue creado por Jeff Koons, el controversial artista kitch ex marido de la Cicciolina.
En realidad, esta imagen de un tierno cachorro de terrier blanco West Highland de 12,5 metros de alto, fue diseñada en 1992 para una muestra de arte en Bad Arolsen, Alemania. Puppy está construido con una estructura de acero recubierta por una capa de arcilla, una enorme variedad de flores y un sistema interno de irrigación nocturno que permite belleza de sus plantas. El manto de flores invernal está constituido por 65.000 pensamientos, que son sustituidos en el estío por begonias, alegrías, petunias, lobelias, claveles indios y claveles chinos, en una gama de colores cálidos (rojo, naranja, rosa, blanco).
La escultura fue desmantelada y vuelta a armar en el Museo de Arte contemporáneo de Sydney, Australia, hasta que fue adquirida en 1997 por la Fundacion Solomon Guggenheim e instalada en su actual locación con la intención de volver a Autralia para los Juegos Olímpicos del 2000 aunque, nunca mejor dicho, Puppy echó raíces en Bilbao convirtiéndose en un ícono del museo y de la ciudad.



















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